Blastocystis hominis

Blastocystis hominis

Cuatro formas de Blastocystis hominis
Taxonomía
Reino: Protista
(sin rango) Chromista
Superfilo: Heterokonta
Filo: Bigyra
Clase: Blastocystea
Orden: Blastocystida
Familia: Blastocystidae
Género: Blastocystis
(Alexieff 1911)[1]Brumpt 1912[2]
Especie: B. hominis
(Swayne[3] & Brittan,[4] 1849)
Brumpt 1912[2]
Sinonimia

Blastocystis enterocola[1]

[editar datos en Wikidata]

Blastocystis hominis es un protozoo que puede encontrarse en el intestino humano y provocar procesos diarreicos. Para su diagnóstico en materia fecal se reconocen las formas vacuolar, avacuolar, granular y quística. En muestras procedentes de medios de cultivo se han reconocido además las formas de esquizonte y trofozoíto. Existen diversos tipos de Blastocystis que, además de infectar a los humanos, pueden infestar animales de granja, aves, roedores, anfibios, reptiles, peces e incluso cucarachas.

Su papel como causante de enfermedad en la especie humana no está aclarado y muchos autores lo consideran un agente no patógeno, es decir no causante de enfermedad, por lo que su hallazgo en heces sería carente de relevancia.[5]

Taxonomía

La clasificación apropiada del Blastocystis ha sido resuelta apenas recientemente. La descripción original del Blastocystis fue la de un hongo, debido a su apariencia brillante de levadura en los preparados frescos y por la ausencia de pseudópodos y locomoción.[2] Ello fue contradicho por Zierdt, quien los reclasificó bajo el subfilo Apicomplexa (antes Sporozoa), basado en características distintivas de protozoarios que posee el Blastocystis, tales como la presencia de núcleo celular, retículo endoplasmático liso, aparato de Golgi y orgánulos parecidos a las mitocondrias. El que sea sensible a fármacos antiprotozoarios y la incapacidad de crecer en medios de cultivo para hongos indicaban que se trataba de un protozoario. Sin embargo, recientes revisiones de importancia sobre su clasificación, basados en fundamentos moleculares modernos, demuestran que el Blastocystis no es ni hongo, ni protozoario. Se le coloca en Chromalveolata, a veces considerado un reino independiente, en el filo Stramenopiles (= Heterokontophyta), en donde se encuentran ciertas algas marrones, diatomeas, Phytophthora (organismos causantes de la gran hambruna irlandesa y de la muerte súbita del roble) y el hongo mildiu.

Morfología

Cuatro formas comunes de Blastocystis hominis.

La descripción morfológica en materia fecal mediante tinciones aún no ha sido bien establecida, ya que la mayor parte de las descripciones en materia fecal fresca han sido por examen directo en fresco con solución salina isotónica y lugol; sin embargo, el polimorfismo del protozoo hace necesario teñirlo para diferenciar las diferentes fases de desarrollo, pues de lo contrario se pueden cometer errores de omisión diagnóstica por desconocimiento de las fases al microscopio.

Blastocystis presenta una gran diversidad morfológica. Por lo general, son organismos de forma esférico-ovalados, incoloros, hialinos y refringentes. El tamaño varía entre 5 - 40 μm de diámetro, con una masa central granular, rodeada por refringencia con uno o dos núcleos. En ciertos preparados puede notarse un cariosoma que es central, grande y negro.

Se describen comúnmente cuatro formas: vacuolar (también denominada de cuerpo central), granular, ameboide y quística. La forma de aparición de este organismo es dependiente en gran medida de las condiciones ambientales, ya que es extremadamente sensible al oxígeno. No se conoce si todas estas formas coexisten en el intestino del huésped.

Ciclo vital de Blastocystis propuesto por Tan.[7]

El ciclo de vida propuesto comienza con la ingestión del quiste y dentro del huésped se desarrollan las otras formas, hasta que eventualmente vuelven a desarrollarse quistes que se propagarán en las heces.

Reservorio

De acuerdo con algunas investigaciones el Blastocystis se transmite entre animales y humanos por la ingestión de quistes, presentes en aguas o alimentos contaminados con materia fecal procedente de un portador, por lo tanto se puede encontrar en animales y seres humanos.

Además de infectar a los humanos, pueden infestar animales de granja, aves, roedores, reptiles, peces, cerdos, monos e incluso cucarachas.

La forma presente en el intestino humano parece ser una pequeña célula avacuolar sin cubierta celular. Mientras la forma avacuolar pasa a través del intestino, las pequeñas vesículas presentes en el citoplasma probablemente coalecen y subsecuentemente la célula aparece como la forma multivacuolar. La forma multivacuolar, encontrada como predominante en materia fecal, está rodeada por una gruesa cubierta celular. La pared quística parece formarse bajo la cubierta celular, la cual posteriormente parece deshacerse. El quiste resultante parece ser la forma infectiva de Blastocystis. La ingestión por un nuevo hospedero y desenquistamiento de la célula completaría el ciclo. Tal desenquistamiento puede ocurrir como resultado de la exposición de la forma quística al ácido gástrico y enzimas intestinales. La forma quística fue notada con mayor frecuencia en materia fecal almacenada, que en heces frescas sugiriendo que esta forma podría desarrollarse en respuesta a la salida del hospedero, o factores ambientales externos

Epidemiología

De acuerdo con algunas investigaciones el Blastocystis se transmite entre animales y humanos por la ingestión de quistes, presentes en aguas o alimentos contaminados con materia fecal procedente de un portador. El parásito puede proliferar en el organismo humano por años sin causar síntomas, pero debido a que segrega proteasas, puede provocar como reacción, la producción de anticuerpos y el consecuente desencadenamiento de diarreas, náuseas, anorexia y espasmos abdominales. No es capaz de invadir la mucosa intestinal. Actualmente se trata con metronidazol u otros nitroimidazoles (tinidazol) y nitazoxanida.

Prevención de la enfermedad

Referencias

  1. 1 2 Alexief, A (1911) "Surla la nature des formations dites 'Kistes de Trichomonas intestinalis'"; Comptes Rendus des Séances et Mémoires de la Société de Biologie 71: 296-298.
  2. 1 2 3 Brumpt E (1912). «Blastocystis Hominis N. sp et formes voisines.». Bulletin de la Société de Pathologie Exotique 5: 725-730.
  3. Swayne, J.G. (1949) "An account f certain organic cells peculiar to the evacuation of cholera"; The Lancet II: 368-371.
  4. Brittan, F. (1849) "Report of a series of microscopical investigations onthe pathology of cholera"; London Medical Gazette 9: 530-542.
  5. Blastocystis hominis, un gran desconocido. Rev Pediatr Aten Primaria vol.17 no.65 Madrid ene./mar. 2015
  6. Tan TC, Suresh KG (2006). «Amoeboid form of Blastocystis hominis - a detailed ultrastructural insight». Parasitol. Res. 99 (6): 737-42. PMID 16816959. doi:10.1007/s00436-006-0214-z.
  7. Tan KS (2004). «Blastocystis in humans and animals: new insights using modern methodologies». Vet. Parasitol. 126 (1-2): 121-44. PMID 15567582. doi:10.1016/j.vetpar.2004.09.017.
  8. Zaman V, Howe J, Ng M (1995). «Ultrastructure of Blastocystis hominis cysts». Parasitol. Res. 81 (6): 465-9. PMID 7567903.
  9. Moe KT, Singh M, Howe J, et al (1996). «Observations on the ultrastructure and viability of the cystic stage of Blastocystis hominis from human feces». Parasitol. Res. 82 (5): 439-44. PMID 8738284.
This article is issued from Wikipedia. The text is licensed under Creative Commons - Attribution - Sharealike. Additional terms may apply for the media files.